Después del aclamado filme colombiano del director César Acevedo, la productora independiente le apuesta a una nueva propuesta que pretende desde lo cotidiano y a partir de tres historias ancladas al unísono del conflicto armado en Colombia, transmitir la perspectiva de los sentimientos mas íntimos que la imagen pueda proyectar.
Un ciudadano privado de su libertad, se enajena en lo que parecen ser la soledad mas abrupta en medio de la selva, el diario vivir atado a una cadena en su cuello. No hay diálogo, no hay historia, sólo la percepción de sus emociones en el día a día y tal vez la esperanza de recobrar su libertad.
Un joven que busca un lugar dentro de los devenires capitalinos, una oportunidad que le permita aportar a la sociedad y a mejorar la condición de su humilde familia, encuentra la ocasión perfecta para convertirse en trofeo de la victoria ajena.
Un comandante de un grupo armado se camufla en medio de las historias del diario vivir en un cálido pueblo, el ejemplo perfecto de la transformación desde el anonimato hasta el poder absoluto, las dos caras en la faceta de un hombre común que se sienta en un trono gracias a la supremacía de su fusil.
Historias que conforman la realidad del conflicto sin saturación de sangre y palabras, historias que muestran sólo con imágenes y sonidos la desolación de la llamada violencia, que en sus mil caras desdibuja lo que pudo contarse como un destino diverso en las infinitas posibilidades de los protagonistas.